Lejos quedaron los tiempos en los que los niños eran felices cuando Santa Claus les regalaba juguetes ad hoc a su edad; hoy, en tiempos de tecnología, una muñeca o un carrito son insuficientes en un mundo dominado por los videojuegos, las redes sociales y las aplicaciones en los gadgets.
De unos años a la fecha, los niños ya no piden juegos de mesa, ropa, mascotas o juguetes a Santa, sino celulares, computadoras y tabletas, lo cual compromete la economía de los padres de familia.
Este es tan solo uno de los millones de casos en todo el mundo en el que un menor de edad solicita un iPhone como regalo de Navidad.
Niña pide iPhone; llora desconsolada al abrir su regalo
En un video viral, grabado en Arizona, Estados Unidos, aparece una niña debajo de un pino de Navidad. Entre muchos otros regalos, la menor abría el que le correspondía la medianoche del jueves 25 de diciembre.
"¡Apúrale!", le dice la mamá; la pequeña acelera el paso y comienza a romper el papel.
En cuanto la niña descubre la caja y la abre, la amplia sonrisa que tenía en su rostro se desvaneció. "A ver si es el que querías", se escucha a la mamá decirle.
Sin embargo, no era el iPhone que estaba en la carátula de la caja, era la edición de otro celular, viejo y usado.
La cara de la niña era de tristeza e incredulidad. De inmediato soltó la caja, meneó la cabeza y soltó en llanto. No, ese no era el celular que le había pedido a Santa Claus.
"Le puse un teléfono viejo", publicó @RosanailsAz en la portada del video que subió a TikTok.
Los comentarios no se hicieron esperar y se armó la polémica. Hay muchos que piensan que los niños no deben tener celulares, sino juguetes, como se hacía antes. Otros creen que la mamá de la niña no debió jugar con sus emociones y menos exhibirla en redes sociales.
Mientras los usuarios debatían, RosaNailsAz compartió la segunda parte del video. Otra vez aparece la niña llorando desconsoladamente, pero recibe una bolsa.
"¡Que lo abra, que lo abra!", dicen todas las personas que estaban a su alrededor.
Timidamente, la niña se asomó al bolso y sacó el iPhone que había pedido. Quizá el momento de tristeza le impidió celebrar, pero después de la angustia, llegó la felicidad.
Muchos otros casos se han viralizado en los que los niños son exhibidos enojados o tristes por no recibir lo que le pidieron a Santa Claus, dejando el debate para los usuarios.
