El trágico ataque de tres perros, ocurrido en Detroit, Michigan, terminó con la condena de Roy Eric Goodman, de 41 años, y Trevina Quiche Goodman, de 39, quienes fueron responsables de la muerte de Harold Phillips, un padre de seis hijos.
El ataque ocurrió el 29 de enero de 2024, cuando Harold Phillips, de 35 años, regresaba a casa después de hacer compras para una entrevista de trabajo.
A menos de una milla de su hogar, fue atacado por un bulldog, un staffordshire bull terrier y un staffordshire terrier americano, que se escaparon del patio de los Goodman debido a una puerta sin llave.
Las heridas sufridas durante el ataque fueron tan graves que Phillips tuvo que ser sometido a la amputación de un brazo para salvar su vida, pero lamentablemente falleció días después, el 2 de febrero.
La sentencia para los responsables
Roy Goodman fue condenado a una pena de prisión estatal de entre 30 meses y 15 años, mientras que su esposa Trevina Goodman recibió una sentencia de tres años en libertad condicional.
La fiscal adjunta del condado de Wayne, Maria Miller, advirtió que Trevina podría enfrentar entre 18 meses y 15 años de prisión si incumple los términos de su libertad condicional. Durante la audiencia, Roy Goodman expresó su pesar por lo sucedido, lamentando profundamente el incidente.
El ataque y las consecuencias
El día del ataque, Roy Goodman había dejado a sus perros en el patio, sin asegurarse de que la puerta estuviera correctamente cerrada. Al regresar a la propiedad, descubrió que los perros habían escapado. Después de escuchar los gritos de auxilio de Phillips, Goodman acudió al lugar y logró acorralar a los animales, llamando al 911.
Los tres perros fueron capturados por las autoridades y sacrificados.
El impacto en la familia Phillips
Shauntaye Phillips, viuda de Harold, compartió el dolor que ha causado la tragedia en su familia
Es doloroso pensar en todos los hitos importantes que Harold se perderá en la vida de nuestros hijos. Nuestras vidas nunca serán las mismas
La familia también agradeció el apoyo de la comunidad y expresó su esperanza de que este trágico evento sirva como recordatorio para que los dueños de mascotas sean más responsables en el cuidado de sus animales.
Además, la familia presentó una demanda contra la agencia de control de animales de Detroit, alegando que no actuaron ante advertencias previas sobre el comportamiento peligroso de los perros involucrados en el ataque.