En Estados Unidos, el billete de 2 dólares es más que una moneda de curso legal: es un símbolo de rareza y buena fortuna. Este billete, que el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador lleva en su cartera como amuleto, ha despertado la curiosidad de muchos.
Durante una de sus conferencias, AMLO mostró su billete de 2 dólares, un obsequio de un paisano en Estados Unidos, y compartió la creencia popular de que este peculiar billete trae suerte.
El especial billete de 2 dólares
Aunque el billete de 2 dólares es completamente válido, su escasa circulación ha generado la percepción de que es raro o incluso descontinuado.
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Según la Reserva Federal de Estados Unidos, la serie de 2003 fue la última en imprimirse, y hasta 2014 había más de 1.5 millones de estos billetes en circulación. Sin embargo, al ser el menos producido, rara vez se encuentra en transacciones cotidianas, perpetuando un ciclo en el que las personas prefieren guardarlo como objeto especial.
El billete de 2 dólares debutó en 1862 con la imagen de Alexander Hamilton, quien más tarde fue reemplazado por el expresidente Thomas Jefferson en 1869.
A pesar de ser descontinuado en 1966, volvió en 1976 para conmemorar el bicentenario de la independencia estadounidense. Su reverso, que muestra una elaborada escena de la firma de la Declaración de Independencia, es una de las obras más detalladas en la moneda estadounidense.
Historias y recuerdos
Muchos lo consideran más que dinero. Historias personales y recuerdos familiares están entrelazados con este billete. Desde astronautas que llevaron billetes de 2 dólares como amuletos en sus misiones espaciales, hasta individuos como Heather McCabe, creadora de la página web Two Buckaroo, que documenta las reacciones de quienes reciben uno.
El billete de 2 dólares es un objeto que se encuentra entre lo ordinario y lo simbólico. Tal vez sea esta dualidad lo que lo hace tan especial y apreciado por figuras como AMLO y tantos otros. Su historia y significado son una prueba de cómo algo tan simple puede convertirse en un emblema cultural y de buena suerte. ¡La peculiar historia del billete de 2 dólares sigue dejando su huella!