CIENCIA Y DULCES TÍPICOS

¿Cuántas chupadas necesitas darle a una paleta Tutsi Pop para llegar al centro de chicle?

Científicos de la Universidad de de Nueva York resolvieron el enigma de la cantidad de lengüetadas del famosísimo caramelo

Misterio resuelto.
Misterio resuelto.Créditos: Internet
Escrito en GLOBAL el

Científicos descifran el enigma de las chupadas de la paleta Tutsi Pop.

Durante años, muchas preguntas de la infancia han quedado sin respuesta, formando parte de una colección de "misterios sin resolver".

Las chupadas a la paleta Tutsi Pop

Entre las más icónicas estaba la duda de cuántas chupadas se necesitan para llegar al centro de una paleta Tutsi Pop. Este enigma, popularizado por campañas publicitarias, ha intrigado tanto a niños como a adultos desde hace décadas.

Sin embargo, un reciente estudio de la Universidad de Nueva York ha puesto fin a esta curiosidad que marcó a generaciones. Aunque parezca inverosímil, un equipo de científicos se dedicó a investigar cuántas chupadas son necesarias para alcanzar el centro de chicle que caracteriza a las Tutsi Pop.

Según sus conclusiones, se requiere un promedio de 1000 lengüetazos para llegar al "chiclocentro".

La investigación se realizó sumergiendo trozos de caramelo en corrientes de agua, lo que permitió a los científicos desarrollar una teoría sobre la disolución de sustancias sólidas cuando están expuestas a flujos líquidos.

Resultado asombroso

Esta metodología fue aplicada para calcular el tiempo de disolución de una paleta, estimando la cantidad de chupadas necesarias para consumir la mitad del diámetro del caramelo, lo que permitió obtener el sorprendente número de mil.

En su comunicado oficial, los investigadores destacaron el asombro que generó el resultado, no solo por su precisión, sino por el hecho de que este estudio resolvió una pregunta aparentemente trivial pero profundamente arraigada en la memoria colectiva.

Nos sorprendió encontrar una respuesta científica a una pregunta tan popular en la infancia

Este hallazgo revive la nostalgia de aquellos que intentaron una y otra vez llegar al chicle sin morder el caramelo, convirtiendo un simple dulce en un divertido y largo entretenimiento. Aunque la respuesta ha llegado, el encanto de la pregunta seguramente perdurará.