Tras recibir el alta médica luego de permanecer hospitalizada por COVID-19, Lucía Méndez volvió a colocarse en el centro de la conversación pública. Sin embargo, más allá de su salud y de una trayectoria artística que marcó a generaciones, la actriz y cantante también ha construido una vida personal discreta, especialmente en su rol como madre y, ahora, como abuela.
Lucía Méndez se convirtió en madre durante su matrimonio con el productor Pedro Torres, una de las figuras más influyentes de la televisión mexicana. De esa relación nació su único hijo, Pedro Antonio Torres Méndez, el 10 de octubre de 1988. Hoy, con 36 años, ha forjado su propio camino en la industria del entretenimiento, pero desde una trinchera distinta a la de su famosa madre.
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Así construyó su carrera el hijo de Lucía Méndez
De acuerdo con su perfil profesional, Pedro Antonio inició su carrera a los 20 años en el canal Venevisión, experiencia que le permitió conocer de primera mano el mundo de la televisión internacional. Apenas un año después dio un paso arriesgado: fundó su primera agencia de contenidos en Miami y, de manera paralela, una empresa dedicada a la producción musical.
Su crecimiento profesional continuó en México, donde en 2015 trabajó como director de cine dentro de una empresa del sector audiovisual. Desde hace cinco años, se desempeña como Jefe Ejecutivo en Cosmos Content, compañía que él mismo creó y desde la cual desarrolla proyectos de contenido y producción, consolidándose como empresario creativo.
Matrimonio, hijas y momentos lejos del reflector
En el ámbito personal, Pedro Antonio está casado con María José Rodríguez, con quien ha formado una familia.
La pareja tiene dos hijas, Victoria, nacida el 31 de diciembre de 2020, e Isabella, quien llegó al mundo en septiembre de 2022, convirtiéndose en la segunda nieta de Lucía Méndez. Pedro Antonio suele compartir momentos familiares en redes sociales, donde deja ver su faceta más sensible.
Uno de los más recientes fue en diciembre pasado, durante el cumpleaños número cuatro de Victoria, quien celebró con una fiesta temática de princesas, disfrazada de Bella. Imágenes que reflejan una vida familiar plena, alejada del escándalo, pero llena de significado.
Así, mientras Lucía Méndez continúa siendo un referente del espectáculo mexicano, su legado también se extiende a través de su hijo y sus nietas, en una historia marcada por el trabajo, la familia y la discreción.
