En la historia de la lucha libre existen personajes que no solo ganan o pierden combates, sino que transforman la manera de entender el espectáculo. Dizzy Gardenia, nombre que aún resuena entre cronistas y aficionados, pertenece a ese grupo selecto.
Su figura provocó reacciones extremas en las arenas, donde el asombro, el enojo y la curiosidad convivían función tras función. Su sola presencia alteraba el ambiente, convirtiendo cada presentación en un acto que iba más allá del enfrentamiento físico.
Dizzy 'Gardenia' Davis, el primer luchador exótico binacional
Durante la década de los años cuarenta, el público estaba habituado a luchadores rudos o técnicos de apariencia recia. En ese contexto, Gardenia destacaba desde antes de pisar el ring. Su entrada comenzaba en los vestidores, acompañado de un valet, una imagen poco común en la época.
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Portaba un ramo de flores que repartía entre las mujeres de las primeras filas, gesto que desconcertaba a la afición. Ya en el cuadrilátero, su asistente lo perfumaba, lo peinaba y hasta “desinfectaba” el entorno: al réferi, al rival y a quien estuviera cerca, acciones que encendían los ánimos del respetable.
Este comportamiento no implicaba fragilidad deportiva. Al contrario, Gardenia practicaba un estilo rudo y efectivo. Si el oponente lo despeinaba al inicio del combate, se retiraba a su esquina para ser arreglado nuevamente antes de continuar. Esa combinación de teatralidad y dureza lo volvió un luchador incómodo para muchos y fascinante para otros.
Sterling Blake Davis, el hombre detrás de Dizzy
Detrás del personaje se encontraba Sterling Blake Davis, nacido el 8 de noviembre de 1914 en Houston, Texas. Con una estatura aproximada de 1.75 metros y un peso cercano a los 86 kilos, Davis comenzó su carrera en los circuitos texanos durante los años treinta bajo el nombre de "Dizzy Davis". Destacó por su técnica sólida y por movimientos como el Boston Crab, lo que le permitió construir una reputación respetable en Estados Unidos.
A principios de los años cuarenta, alrededor de 1941, fue contratado por Salvador Lutteroth, fundador de la Empresa Mexicana de Lucha Libre.
Fue en México donde adoptó el personaje de Dizzy Gardenia, convirtiéndose en el primer exótico documentado en la lucha libre nacional. En sus inicios formó pareja con El Médico Asesino, aunque la mancuerna duró poco debido al carácter fuerte de ambos.
Dizzy Gardenia, adelantado a su tiempo, generaba amor y odio
Entre 1941 y 1942 tuvo campañas constantes, con triunfos y derrotas equilibradas, pero siempre con gran impacto mediático. Su propuesta escénica, afeminada y extravagante, generó abucheos e insultos, reflejo del choque cultural de la época. Aun así, su carisma y capacidad sobre el ring lo mantuvieron vigente y lo colocaron como una figura polarizante pero exitosa.
Tras su paso por México, Davis regresó a Texas, donde continuó luchando sin el personaje de Gardenia, convencido de que no funcionaría ante el público estadounidense.
Inspiración para otros luchadores exóticos
No obstante, compartió la idea con su amigo George Wagner, quien la adaptó y la popularizó como Gorgeous George. En México, su influencia fue directa y duradera, inspirando a luchadores como Adorable Rubí y, décadas después, a Dulce Gardenia, cuyo nombre rinde homenaje a aquel pionero.
Aunque no existen registros precisos sobre la fecha de su fallecimiento, el legado de Dizzy Gardenia sigue intacto. El desafío de las normas amplió los límites del espectáculo y dejó una huella profunda en la historia de la lucha libre que muchos años después otros luchadores exóticos pudieron aprovechar.
