La conquista de un campeonato suele desatar un torrente de euforia que, en ocasiones, roza la imprudencia. La coronación del Toluca como bicampeón de la Liga MX, celebrada en el Estadio Nemesio Diez, no fue la excepción y estuvo marcada por un momento de alto riesgo cuando un aficionado cayó a la fosa que separa la tribuna del campo de juego.
El incidente ocurrió en pleno festejo tras la victoria ante Tigres, cuando la emoción por el título provocó que decenas de seguidores se acercaran a las vallas para celebrar con los jugadores, ignorando el peligro que representa esta estructura.
El festejo que se convirtió en susto
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Conocido como La Bombonera, el Nemesio Diez es uno de los estadios más emblemáticos del fútbol mexicano, pero también cuenta con una fosa perimetral que históricamente ha funcionado como barrera para evitar invasiones de cancha.
En el punto más alto de la celebración, tras liberarse la tensión acumulada por los penales, la multitud se desplazó hacia el borde de la tribuna. En ese momento, un aficionado del Toluca perdió el equilibrio y cayó a vacío, provocando alarma inmediata entre los asistentes.
Aunque estas fosas fueron diseñadas como medida de seguridad, hoy son consideradas por especialistas y aficionados como un riesgo latente, debido a su profundidad y a las superficies duras que pueden provocar lesiones graves en caso de caída.
Solidaridad y rápida reacción
Pese al caos del festejo, el incidente también dejó ver la solidaridad entre la afición. Otros seguidores detuvieron su celebración para auxiliar al afectado, mientras que el personal de seguridad del estadio acudió rápidamente para coordinar el rescate.
El aficionado fue atendido por servicios médicos de emergencia, quienes evaluaron su estado para descartar lesiones de gravedad y determinar si era necesario su traslado a un hospital.
Llamado a reforzar medidas de seguridad
El accidente, aunque no pasó a mayores, dejó una señal de alerta para el Club Toluca, la directiva del estadio y la Liga MX, sobre la necesidad de revisar protocolos de seguridad y estructuras que puedan poner en riesgo a la afición en momentos de euforia colectiva.
La alegría por el bicampeonato escarlata fue momentáneamente opacada por este incidente, recordando que la pasión por el fútbol no debe poner en peligro la integridad de los aficionados.
