Década de los 90. La lucha libre iniciaba con un boom en México. Aunque siempre ha sido relacionada a este país gracias a luchadores emblemáticos como El Santo, Blue Demon, Canek, Tinieblas y otros, apareció un par de gladiadores que marcaron este deporte: El Perro Aguayo y Konnan El Bárbaro.
Era el 24 de marzo de 1991 y el escenario en la Arena México era impresionante. ¿El motivo? Se enfrentaban una vez más el Can de Nochistlán y Carlos Santiago Espada.
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El encuentro no era como cualquier otro. No era una noche de duelo como los anteriores, no era una lucha por ver quién era más fuerte ni mucho menos una presentación en la provincia. Se trataba de una pelea de máscara contra cabellera, una lucha en la que estaba en juego mucho más que el orgullo.
¿Quién era Konnan?
Cubano, radicado en San Diego y convertido en un gran fisicoculturista, Carlos se lanzó al mundo de la lucha libre en Estados Unidos hasta que conoció en Tijuana a luchadores como Rey Misterio Jr., Damián 666, Halloween y Psicosis.
Al conocer la lucha en México, quedó impactado y encantado, por lo que debutó como El Centurión en la Universal Wrestling Association (UWA) el 6 de enero de 1988. Lo buscaron de varias organizaciones: WWF y WCW estuvieron tras de él.
Entonces decidió firmar con la AAA y cambiaría su nombre a Konnan. Ahí encontró dinero, fama e hizo su nombre gracias a varias rivalidades que catapultaron su carrera. ¿El principal? El Perro Aguayo.
Aunque le llevaban más años, Konnan llegó a enfrentar a Canek y Mil Máscaras, quien era en ese entonces uno de los luchadores más grandes en tamaño de la lucha libre nacional. Esa era la talla de este joven inexperto, que se ganó al público por ser un gladiador diferente.
Tuvo varios retiros, enemigos y aliados. Luchó junto a Eddie Guerrero, Love Machine, Rey Misterio Jr, y encontró en Cien Caras al personaje perfecto para dar cientos de funciones que llenaron las arenas en todo el país. Incluso fue Carmelo Reyes quien lo retiró en una lucha definitiva de sus carreras.
El 30 de abril de 1993 se dio esta pelea de "despedida" ante más de 48 mil fanáticos de la lucha libre. Trabajó por un tiempo con la WWE, volvió a AAA y ha tenido una serie de idas y venidas, pero con el consentimiento del público, que no olvida su exitosa carrera.
¿Y el Can de Nochistlán?
Cuando llegó a la lucha contra Konnan, el Perro Aguayo ya era uno de los luchadores con más experiencia en los cuadriláteros en México. Don Pedro provenía de una familia humilde de Nochistlán, Zacatecas. Tenía 15 hermanos y muchas necesidades.
Su familia se mudó a Tala, Jalisco, pero él se fue hasta Guadalajara, en donde tuvo que dedicarse a varios oficios: panadero, zapatero, futbolista y boxeador.
Comenzó su carrera como luchador en 1970 y ya vestía con su tradicional calzón negro, botas y un chaleco. Innovó con la que se convirtió en una de sus firmas: la Lanza Zacatecana, que se trataba de brincar con los pies juntos sobre el pecho de su rival, quien debía estar tirado sobre la lona. Alcanzó a enfrentar a El Santo y a El Solitario.
Tuvo peleas impresionantes con luchadores de la época como Fishman, Canek, Sangre Chicana y los Hermanos Dinamita, pero la que tuvo contra Konnan fue un parteaguas en su carrera, pues después se cambiaría al bando de los técnicos, convirtiéndose en uno de los consentidos de la afición mexicana.
Impuso un estilo de lucha sangrienta y ello lo caracterizó durante sus 21 años de carrera. Se retiró en 2001 y murió el 3 de julio de 2019, a los 73 años de edad, por un infarto..
Máscara vs. Cabellera
Justo cuando Konnan estaba en lo más alto de su carrera, se encontró con Pedro Aguayo Damián. Se enfrentaron de dos a tres caídas y sin límite de tiempo en una abarrotada Arena México.
Era presenciar el rostro del luchador cubano, del técnico, del consentido por los fans mexicanos, o ver caer la cabellera de Pedro Aguayo Damián.
Konnan llevó como second a Octagón, mientras que el Perro Aguayo fue acompañado por El Satánico.
El zacatecano, a esas alturas, ya había despojado a 19 luchadores de sus máscaras, por lo que necesitaba ganar a como fuera lugar la 20. Ya había recorrido muchos países en el mundo, tenía un nombre y tenía que poner en su lugar "al nuevo".
La primera caída fue para el Perro Aguayo, quien inició con bravura y coraje, a su más fiel estilo, sus castigos fueron suficientes para dejar a Konnan tirado y rendido sobre el ring; tras el conteo del referee, el zacatecano iba ganando.
Para la segunda caída, el cubano despertó. Con el apoyo evidente de los miles de aficionados reunidos en la Arena México, lo golpeó y lastimó hasta dejarlo lo suficientemente debilitado para su siguiente castigo: una desnucadora con puente olímpico para quedarse con el segundo round.
Tras una serie de situaciones afuera del ring, en el que participó El Satánico, Konnan se hizo de palabras con el Gran Davis, el refferee, situación que aprovechó El Perro Aguayo para empujarlo sobre la autoridad, quien cayó y sangró.
Aunque Konnan venció a su rival, no había quien le hiciera el conteo del triunfo. Cuando el Gran Davis volvió al ring, le dio el triunfo a El Perro, al descalificar a Carlos Santiago Espada por agresión al juez de la lucha.
Así, Konnan tuvo que despojarse de la máscara que tanto le dio, para comenzar con una nueva etapa en su carrera que incluyó participaciones en televisión, la grabación de un disco como cantante de rap y el incremento de sus fans en todo el mundo.