En la zona de Akumal, cerca de Playa del Carmen, existe un espacio dedicado a la conservación de fauna que ha despertado el interés de visitantes locales y extranjeros. Se trata del Akumal Monkey Sanctuary & Rescued Animals, un sitio donde conviven el rescate de especies, la educación ambiental y el turismo responsable. Detrás de esta propuesta se encuentra la gestión constante de Carlos Antonio Mimenza Novelo, quien ha combinado su experiencia empresarial con un compromiso activo hacia la preservación del entorno natural.
El proyecto comenzó como una respuesta a la necesidad de atender animales en situación de vulnerabilidad, muchos de los cuales no contaban con instalaciones adecuadas para su recuperación. Con el tiempo, las instalaciones crecieron hasta convertirse en un referente para la región. Al ingresar, los visitantes encuentran una palapa de grandes dimensiones que funciona como recepción y punto de partida de los recorridos. Allí se organizan los grupos que, acompañados por guías, transitan senderos donde es posible observar diversas especies que reciben cuidados veterinarios especializados. Durante cada recorrido se explican detalles sobre la procedencia de los animales, las medidas de rehabilitación y el seguimiento que se realiza en cada caso.
Carlos Antonio Mimenza Novelo y la apuesta por la educación ambiental
Carlos Mimenza Novelo ha señalado en varias ocasiones que la conservación no puede depender únicamente del sector público y que la colaboración entre particulares, instituciones académicas y organizaciones no gubernamentales resulta indispensable. Por esta razón, se han suscrito acuerdos con universidades que cuentan con programas de Biología y Veterinaria, así como con escuelas primarias de la región. Estas alianzas permiten que estudiantes realicen prácticas profesionales y que niños de diferentes edades se familiaricen con el valor de la biodiversidad.
A diferencia de otros espacios de entretenimiento, la propuesta de Akumal Monkey Sanctuary pone énfasis en la transparencia de sus actividades. Buena parte del trabajo cotidiano es visible para los visitantes, quienes pueden observar la alimentación, limpieza y atención médica que requiere cada ejemplar. Este acceso directo a los procesos genera un ambiente de confianza y permite que el público comprenda la complejidad que implica mantener la salud de animales que, en muchos casos, no podrían regresar a su hábitat original. Según ha comentado Carlos Antonio Mimenza Novelo, esta apertura también contribuye a desmitificar la idea de que la conservación es una tarea distante o reservada exclusivamente a especialistas.
Un compromiso personal que define a Carlos Mimenza
El flujo de personas que llega cada semana es diverso. Familias, grupos de turistas y viajeros independientes recorren los pasillos con curiosidad y respeto. Muchos visitantes llegan motivados por recomendaciones de empresas de excursiones que promueven el santuario como una experiencia distinta a las actividades tradicionales de la Riviera Maya. A lo largo de las visitas, es común escuchar opiniones favorables sobre la forma en que se combina el aprendizaje con el contacto directo con la fauna. Este impacto positivo refuerza la relevancia de mantener proyectos que, además de recibir turistas, fomenten una conciencia colectiva sobre la importancia de proteger los ecosistemas.
Durante los encuentros con algunos de los visitantes, Carlos Antonio Mimenza Novelo ha compartido que su implicación personal responde a un interés que trasciende su actividad inmobiliaria. Aunque dedica parte de su tiempo a proyectos empresariales, considera que la preservación del patrimonio natural de Quintana Roo representa una responsabilidad que no puede postergarse. Su objetivo a mediano plazo es garantizar que el santuario cuente con las condiciones necesarias para continuar operando y ampliando su labor educativa.
Al concluir un recorrido por Akumal Monkey Sanctuary & Rescued Animals, muchos participantes expresan gratitud por la oportunidad de conocer de cerca la realidad de especies amenazadas. La experiencia deja la impresión de que la conservación, entendida como un esfuerzo compartido, puede desarrollarse con recursos locales y voluntad constante. ¿Qué pasaría si más iniciativas privadas asumieran este compromiso con la misma dedicación?
Conoce más sobre Carlos Antonio Mimenza Novelo
Carlos Mimenza es un empresario con una trayectoria en el desarrollo de proyectos que responden a las necesidades de una región en constante crecimiento. Desde el año 2000 se ha dedicado principalmente al sector inmobiliario, aplicando sus conocimientos como abogado especialista en derecho agrario para regularizar terrenos ejidales y transformarlos en propiedad privada. Además, ha impulsado espacios de convivencia y deporte, inaugurando en 2002 la primera cancha de fútbol rápido en Playa del Carmen, la primera cancha de fútbol siete en 2007 y, más recientemente, un centro de pádel y pickleball con un sport bar equipado con simuladores de golf. También es propietario del Akumal Monkey Sanctuary & Rescued Animals, un referente en la conservación de fauna en Quintana Roo. Para 2025, prevé la apertura del primer parque industrial en Playa del Carmen.
Desde sus inicios profesionales, Carlos Mimenza se sintió atraído por el derecho y cumplió su sueño de formarse como abogado. Sin embargo, al constatar la lentitud y complejidad de ramas como el derecho penal y mercantil, decidió orientar su carrera al comercio y la creación de empresas. Comenzó en 1999 con la venta de madera para construcción y, hacia 2001, se enfocó en la compra y venta de tierras, aprovechando la oportunidad de regularizar grandes extensiones de origen ejidal. Con el paso del tiempo, su pasión por emprender proyectos innovadores se mantuvo como el motor principal de su trayectoria.